| El esperanto en la literatura en español |
|
|
Eliseo ALBERTOLa eternidad por fin comienza un lunes(...) lloró por los recién casados que la noche de bodas se quieren tanto que no pueden hacer el amor, por los que cada lunes compran billetes de lotería y cada domingo descubren que el número ganador ha sido otro; lloró por los alcohólicos anónimos, los ganadores en el último campeonato mundial de minusválidos y los defensores del esperanto; (...) Isabel ALLENDELa casa de los espíritus (1982)Capítulo IXLas comunicaciones de Clara con las almas vagabundas y con los extraterrestres, ocurrían mediante la telepatía, los sueños y un péndulo que ella usaba para tal fin, sosteniéndolo en el aire sobre un alfabeto que colocaba ordenadamente en la mesa. Los movimientos autónomos del péndulo señalaban las letras y formaban los mensajes en español y esperanto, demostrando así que son los únicos idiomas que interesan a los seres de otras dimensiones, y no el inglés, como decía Clara en sus cartas a los embajadores de las potencias angloparlantes, sin que ellos le contestaran jamás, así como tampoco lo hicieron los sucesivos ministros de Educación a los cuales se dirigió para exponerles su teoría de que en vez de enseñar Inglés y Francés en las escuelas, lenguas de marineros, mercachifles y usureros, se obligara a los niños a estudiar esperanto. Capítulo XSu madre le advirtió que no intentara explicar a sus compañeros lo que había visto sobre la naturaleza humana en los libros de medicina de su tío Jaime, ni hablara a los maestros de las ventajas del esperanto sobre la lengua inglesa. Pedro Luis BARCIAIdentidad lingüística y globalizaciónEn: III Congreso Internacional de la Lengua Española, 2006Las lenguas artificiales renacen en el siglo XIX con el solresol, la lengualumina, el spokil, el más riguroso volapük, con su alfabeto fonético universal, y el, sin lugar a dudas, de más lata vida en el intento ha sido el esperanto, que cuenta con más de una veintena de congresos universales. Cuando muchachos, en Entre Ríos, obtuvimos una beca para estudiarlo, y practicábamos con las estrofas del Martín Fierro, vertidas a la lengua cosmopolita: “Mi comensas kanti nun / kun la ritmo da guitaro”, o algo vecino. Nos embaucaron lingüísticamente diciéndonos que seríamos “cosmopolitas” y que patearíamos por el vasto mundo sin la menor dificultad en el comercio lingüístico. Acabamos de leer en la prensa, este año que, en nuestros días, se ha sugerido el esperanto como el idioma de la Comunidad Europea. Desempolvaremos nuestros apuntes juveniles. Felipe BENÍTEZ REYESOficios estelares (2009)P. 309-310El guía espiritual de aquella secta resultó ser Srï Moiti, una especie de hindú pelado al rape que hablaba un idioma indeterminado que todos los asistentes parecían entender: el esperanto de las almas, poco más o menos, porque la clientela de aquel santón estaba formada por extranjeros de todas las edades, ellos con aspecto de haber sodomizado alguna vez a una oveja y ellas con aspecto de follar habitualmente con perros. Yo no entendía los mensajes trascendentalistas de Srï Moiti, porque creo que se dedicaba a hablar en una mezcla caprichosa de idiomas europeos, ya digo, pero Eva iba traduciéndome aquellos mensajes babélicos a un español titubeante. Mercado de espejismosCristi se limitó a darle la bienvenida con estas aladas palabras: "¿Cómo te va, hijo de la grandísisma puta?". Lo dijo en español, idioma que el Penumbra no entiende, aunque hay frases que se entienden en cualquier idioma: el esperanto del insulto. Jorge Luis BORGESEl congresoEn: El libro de arenaMe hospedé en una módica pensión a espaldas del Museo Británico, a cuya biblioteca concurría de mañana y de tarde, en busca de un idioma que fuera digno del Congreso del Mundo. No descuidé las lenguas universales; me asomé al esperanto —que el Lunario sentimental califica de "equitativo, simple y económico"— y al Volapük, que quiere explorar todas las posibilidades lingüísticas, declinando los verbos y conjugando los sustantivos. Consideré los argumentos en pro y en contra de resucitar el latín, cuya nostalgia no ha cesado de perdurar al cabo de los siglos. Me demoré asimismo en el examen del idioma analítico de John Wilkins, donde la definición de cada palabra está en las letras que la forman Guillermo CABRERA INFANTELa Habana para un infante difunto (1979)Página 56 de la edición de Club Internacional del LibroAhora apenas atendía a lo que ella me decía entre los besos o el largo beso sostenido, hablando de ese esperanto del amor, el idioma que siempre espera más que expresa, sordo yo porque estaba más interesado en el beso en sí que en su literatura -en otra época podía haber dicho que atendía más a su lengua que a su lenguaje. Tres tristes tigresP. 233 de la 6ª edición de Seix Barral(...) y saber, como sabía todo lo que hay que saber del Volapük y el Esperanto y el Ido y el Neo y el Basic English, y su teoría de que al revés de lo que pasó en la Edad Media, que de un solo idioma, como el latín o el germano o el eslavo salieron siete idiomas diferentes cada vez, en el futuro estos veintiún idiomas (...) se convertirían en uno solo, imitando o aglutinándose o guiados por el inglés, y el hombre hablaría, por lo menos en esta parte del mundo, una enorme lingua franca, una Babel estable y sensata y posible. Vidas para leerlasP. 237 de la edición de 1998 de Alfaguara-SantillanaYo no quería escribir en un dialecto sino en un exclusivo idioma universal. Quería para mí la posibilidad del esperanto en la realidad del español. El libro de las ciudadesP. 24 de la edición de 1999 de Alfaguara-SantillanaNosotros (gesto que podría abarcar una secta) creemos que la ropa no debe tener fronteras ni razas, que debe ser un mismo idioma para todos. De cómo este esperanto sartorial, este volapuk de la vestimenta se convirtió en la última lingua franca de Londres, se habla más adelante (...) Gabriel CELAYALos caballeritos de AzcoitiaEn: Rapsodia Euskara (1961)(...) Paulo COELHOEl alquimistaPágina 77 de la 26ª edición de PlanetaPero era preciso seguir adelante. Tenía que creer en señales. Toda su vida, todos sus estudios fueron en busca del lenguaje único que hablaba el Universo. Primero se había interesado por el esperanto, después por las religiones, y finalmente por la alquimia. Sabía hablar esperanto, entendía perfectamente las diversas religiones, pero aún no era un alquimista. Julio CORTÁZARRayuela (1963)Capítulo 17(...) y desde un chirriar terrible llegaba el tema que encantaba a Oliveira, una trompeta anónima y después el piano, todo entre un humo de fonógrafo viejo y pésima grabación, de orquesta barata y como anterior al jazz, al fin y al cabo de esos viejos discos, de los show boats y de las noches de Storyville había nacido la única música universal del siglo, algo que acercaba a los hombres más y mejor que el esperanto, la Unesco o las aerolíneas, una música bastante primitiva para alcanzar universalidad y bastante buena para hacer su propia historia, (...) Capítulo 69(...) Solamente ke Abila Sanches no eskojió el rebólber komo el eskritor antiklerikal Giyermo Delora, ni la soga como el esperantista fransés Eujenio Lanti. (...) Artista del Lápis y la pluma, nos regaló barias beses kon sus kreasiones. Linguista, era muy afekto a tradusir sus propias produksiones al inglés, esperanto i otros idiomas. Miguel DELIBESParábola del náufragoEl grupo esperantista se reunía todos los jueves a las ocho de la tarde. Rodrigo FRESÁNEsperanto (1995)Capítulo Martes(...) Los principios básicos del Esperanto así como su gramática (...) están compuestos con las raíces de todos los idiomas indoeruropeos, y Zamenhof decidió ensamblarlo con la bien intencionada aunque un tanto ingenua esperanza de que su criatura contribuyera a la paz y al entendimiento entre las diferentes naciones de este mundo. De algún modo, el Esperanto es lo más parecido a una feliz apología de la esquizofrenia. Un idioma con síndrome de personalidad mútiple y origen Frankenstein. En realidad, si el hombre fuera el animal inteligente que dice ser, bueno, el Esperanto debería haber sido el idioma a desarrollarse después del cataclismo de Babel. Y todos seríamos más felices, seguramente. Antonio GALALa regla de tresPrimera parte, segundo capítuloLa música sí que puede encararse con la muerte y preguntarle dónde está su victoria. Es el auténtico esperanto, el idioma universal que empieza donde no alcanzan los otros, y nos revela la esencia íntima del mundo. El don de la palabraP. 256 de la edición de 1996 de Espasa-CalpeLa música dice cuanto no cabe en nuestra lengua, tan dividida y ardua, y resume la dignidad más alta: ser sustancia y forma de sí misma; del verdadero esperanto universal, que comienza donde no alcanzan los demás idiomas. Sin intermediario alguno, lo mismo que un perfume, nos revela la secreta armonía del mundo, y acierta en la íntima diana del corazón. Los papeles del aguaP. 24 de la edición de 2008 de PlanetaCerrar los ojos de común acuerdo. Ése es el verdadero esperanto: querer no darse cuenta… P. 123El esperanto es un invento desafortunado. Eduardo GALEANOLas palabras andantesRelato Historia del fatal encuentro entre el bandido del desierto y el poeta arrepentido José María GIRONELLALos cipreses creen en DiosP. 289 de la edición de 1976 de Círculo de LectoresUna de las cosas que les gustaba era asistir a las reuniones de los esperantistas, en la plaza de la iglesia... ¡Porque en el pueblo había muchos esperantistas! Era un pueblo de escondidas y escalofriantes imaginaciones (...). Gente que soñaba en sociedades universales. Anarquistas sin saberlo, demasiado sentimentales (...). Almudena GRANDESLas edades de LulúA Pablo le divertía mucho mi actitud de perpetua sorpresa, y la fomentaba con regalos inequívocamente individuales, cosas maravillosas para mí sola, plumas estilográficas, peines, una caja de música con cerradura, un diccionario griego-esperanto, un tampón de goma con mi nombre completo grabado en espiral, unas gafas con cristales neutros, eso fue lo que me hizo más ilusión, nunca las he necesitado, pero me apetecía tanto tener unas gafas... Enrique JARDIEL PONCELAAmor se escribe sin hache (1928)Libro segundo, capítulo segundo, escena "Y ahora el autor habla de apaches y de pieles rojas"-Al chulo en París se le llama marlou UN LECTOR:-¿Marlou? Eso no es francés. -No, señor; eso es argot. UN LECTOR:-Entonces... las gentes del hampa que usted va a presentarnos ¿hablarán en argot? -Sí; claro... En argot. No van a hablar en esperanto. Para leer mientras sube el ascensorPágina 40 de la cuarta edición de Aguilar, 1957ESPERANTO: Idioma universal que no conoce nadie en el universo. Página 431Y hacia el fondo (...) adivino la cabellera emocionante de miss Joërgen. Pero está muy lejos miss Joërgen; tan lejos como las pirámides de Egipto o la hegemonía del esperanto. Los tigres escondidos en la alcobaP. 336 de la edición de 1962 de Aguilar¿Por qué es el no moverte? ¿Es porque esa mujer, mientras bailabas, te ha "cloroformizado" diciéndote "sí"? ¿O porque te ha dicho "no" y a ti ya te da igual el presidio que el esperanto? Juan Ramón LODARESEl paraíso políglotaCapítulo octavoAlgunos, como Unamuno, incluso contribuyeron a la creación de un dialecto bilbaíno imaginario. Era una especie de esperanto entre eusquérico y castellanoviejo, para darle una seña de identidad particular a la gente de Bilbao (no tardó mucho don Miguel en reconocer que aquello había sido un pecadillo de juventud). Torcuato LUCA DE TENALa brújula loca (1964)Capítulo N-¡Es una casa pero que muy bonita! -recitó cortés. -¡Huy qué risa agüela! -exclamó Mariuca con no menos admiración que si le hubiese oído hablar en esperanto-. ¡Mira qué habla más rarosa tiene! Antonio MACHADOJuan de Mairena (1936)Capítulo XLVIEl libro de la Naturaleza -habla Galileo- está escrito en lengua matemática. Como si dijéramos: el latín de Virgilio está escrito en esperanto. Que no os escandalicen mis palabras. El paisano sabía muy bien lo que decía. Él hablaba a los astrónomos, a los geómetras, a los inventores de máquinas. Nosotros, que hablamos al hombre, también sabemos lo que decimos. Juan José MILLÁSNo mires debajo de la cama (1999)TresLos dos pertenecían a una sociedad esperantista y habían enseñado este idioma a sus dos hijas, que lo hablaban con fluidez. (...) Teresa no podría haber tenido, pues, unos padres mejores desde el punto de vista de sus afinidades (con el esperanto no había contado, aunque tampoco le molestaba por lo que tenía de herramienta práctica, de instrumento). (...) Entonces terció el padre para puntualizar que bajo esos estados no era raro que su mujer se manifestara en esperanto. -Mi suegro -añadió- fue un gran esperantista. Escribió un libro de gramática que tenemos en el escaparate de la ferretería. La conversación adquirió entonces un tono misterioso. Nadie lo expresó claramente, pero tanto Teresa como su padre dieron a entender, o eso le pareció a Holgado, que esperaban recibir un mensaje en esperanto transmitido a través de la boca de la madre. Al poco, la conversación dejó de fluir una vez más. Vicente se había acordado de nuevo del perro muerto y de la cisterna rota, y se puso pálido, quebrando la atmósfera de intimidad creada en torno al esperanto. (...) -Si las herramientas hablaran -dijo el padre de Teresa-, hablarían en esperanto. -¿Por qué? -preguntó Vicente. -Porque esa lengua representa la nostalgia del idioma único. El que poseíamos antes de intertar construir la torre de Babel y Dios confundiera nuestras lenguas. Con el esperanto y la precisión de las herramientas actuales, sería posible construir esa torre sin ningún problema. Quizá lo hagamos. (...) No entendía por qué la pieza de una cisterna tenía que tener un nombre americano, aunque quizá fuera esperanto. -¿Cómo se diría Fluidmaster en esperanto? -preguntó. -¿En esperanto? No tengo ni idea. (...) Eligió ser él, pero transcurrido un tiempo razonable, si se podía llamar tiempo a aquello que no dejaba de atravesarle con lentitud el pecho, advirtió que continuaba siendo él mismo, y no dejó de serlo mientras apartó los cuerpos que se interponían y salió corriendo al pasillo, desde donde ganó la puerta de la casa mientras escuchaba tras de sí los gritos de la madre que le decía algo que no entendió, seguramente en esperanto. CuatroAdemás, la noche en que Vicente Holgado decidió volver debajo de la cama, había cenado en la casa de los padres de ella y por lo visto mató al perro de la hermana pequeña. Y los padres son esperantistas. -¿Y qué tiene que ver que sean esperantistas, por favor? -No lo sé, el perro muerto, el esperanto, la amputación de los pies... Sonaba todo como a un asunto de psicópatas, de secta. Con estos datos no podía hacer otra cosa. (...) Había pensado dirigirse a ella, para ver si era posible establecer algún contacto con aquel universo al que acababa de acceder, pero la mujer se metió en seguida en un portal oscuro, antiguo, donde curiosamente había una placa en la que se anunciaba la existencia de una sociedad esperantista, y desapareció. Antonio MUÑOZ MOLINALa noche de los tiemposP. 446 de la edición de 2009 de Seix-BarralDigo yo que sería el momento de ponerse a discutir sobre la sociedad sin clases o sobre las glorias de la raza española, o el esperanto, o la vida eterna, o lo que haga falta. P. 933(...) quienes vaticinaban con perfecta seriedad la inminencia de la dictadura del proletariado o del comunismo libertario, los convencidos de que aboliendo el dinero y practicando el desnudismo o el esperanto o el amor libre el paraíso quedaría instaurado en la tierra (...) Luis PESCETTICopyright (plagios literarios y poder político al desnudo) (2001)Capítulo 12-Jebs, querría que usted dirigiera mi tesis. -Ah, la tesis, ¿y cuál sería el tema? -Un estudio comparado sobre textos medievales y el esperanto, porque hallé que... Él rió. -¿Qué disparate, Michelle!? El esperanto, esa lengua creada por Zamenhof en 1887... y abandonada por todo el mundo en ese mismo año! La descalificación intelectual era otro remanido recurso del profesor, infalible las más de las veces. Juan Manuel de PRADALas esquinas del aireP. 283 de la edición de 2000 de PlanetaNo se tragó, por supuesto, que Jimena estuviese diplomada en taquigrafía (disciplina tan arqueológica y en desuso como el idioma esperanto). Ignacio RAMONETLa golosina visual (2000)Página 110 de la edición: DeBols!llo, Editorial Debate, BarcelonaEste contagio nos impone poco a poco, sin que lo advirtamos, una especie de estilo "esperántico", de 'film-volapuk' impersonal y robotizador, cuyo origen y modelo están determinados por los hábitos comerciales y publicitarios norteamericanos. Julián RÍOSAmores que matan (2009)P. 247Por qué escasea ahora el azúcar... Krishna y la expansión de la conciencia... Esperanto para la paz... El Apocalipsis ya ha empezado..., entre otros tópicos, que seguí a trozos esta mañana en Hyde Park Corner mientras te buscaba de grupo en grupúsculo. Puente de almaP. 154Se consideraba un ciudadano del mundo, lo que cimentaba su pacifismo, seguía Tipi hablándome de Diesel, y aunque dominaba el alemán, el francés y el inglés desde niño, dijo Tipi, fue un apóstol del esperanto como útil de paz y entendimiento universales que serviría para simplificar las relaciones internacionales. Manuel RIVASLos libros arden malP. 423Es un profeta apasionado del esperanto, que domina como un experto después de entregarle muchas noches a su estudio. Esa pasión por una lengua universal está fundamentada en un ideario de “socialismo racional” en el que cita como precursor a Ramón de la Sagra, ese coruñés del XIX que debería estar, según él, a la altura del francés Proudhon o del británico Owen. P. 425Él, Ricardo, también va a estudiar Derecho. Si coinciden en Santiago, ¿podría Ríos enseñarle esperanto? Podría, claro. Pero cuando ese encuentro tuvo lugar, un año después, ni Samos expresó ese interés, ni Héctor estaba tan absorbido por la tarea de divulgar la lengua universal. P. 425La única manera de ponerles freno a los totalitarismos es caminar hacia una Federación Mundial regida por principios justos de derecho universal. Esos derechos humanos, sin fronteras, serán el telar de una lengua común, el verdadero esperanto. P. 511¿En esperanto? Foki...” P. 683Todos sus pasos desde un año antes de la República, desde su participación en la Federación Universitaria Española. Incluso un cursillo de esperanto que había dado en una biblioteca libertaria. Ernesto SÁBATOEl Túnel (1948)Capítulo 5Existen en la sociedad estratos horizontales, formados por las personas de gustos semejantes, y en estos estratos los encuentros casuales no son raros, sobre todo cuando la causa de la estratificación es alguna característica de minorías (...) Me ha sucedido encontrar una persona en un barrio de Berlín, luego en un pequeño lugar casi desconocido de Italia y, finalmente en una librería de Buenos Aires. ¿Es razonable atribuir al azar estos encuentros repetidos? Pero estoy diciendo una trivialidad: lo sabe cualquier persona aficionada a la música, el esperanto, al espiritismo. Fernando SÁNCHEZ DRAGÓGárgoris y HabidisP. 378 de la 20ª edición de Argos Vergara[Para construir el Templo de Jerusalén] numerosos extranjeros, en posesión de muchos y muy diferentes idiomas, colaboraron en la empresa que a pique estuvo de convertirse en otra Torre de Babel. Pero se salvó el obstáculo: alguien tuvo la hermosa ocurrencia de inventar un código cifrado para que los obreros pudieran entenderlo sin necesidad de proferir sonidos. Algo así como un esperanto gráfico de la arquitectura, un sistema de señalización similar a lo que siglos más tarde introdujeron los sabios de Grecia en el recinto de la geometría. Y se llamó Péndulo o Sello de Salomón a la figura resultante de agrupar dichos símbolos alrededor de un círculo. P. 392El barallete es o fue esperanto jacobeo, cenismo de babel, germanía de patriarcas, truhanes, ribaldos, lapetas, peregrinos, pecadores y macarras (...). Javier TOMEOEl castillo de la carta cifradaPágina 93 de la edición de Anagrama¿No le parece que acabaría imponiéndose un indiscutible esperanto, capaz de comunicarnos a todos sin necesidad de más diccionarios? Miguel DE UNAMUNONiebla (1914)Capítulo 6En este momento entró en la sala un caballero anciano, el tío de Eugenia, sin duda. Llevaba anteojos ahumados y un fez en la cabeza. Acercóse a Augusto, y tomando asiento junto a él le dirigió estas palabras: -(Aquí una frase en esperanto que quiere decir: ¿y usted no cree conmigo que la paz universal llegará pronto merced al esperanto?) Augusto pensó en la huída, pero el amor a Eugenia le contuvo. El otro prosiguió hablando, en esperanto también. Augusto se decidió por fin. -No le entiendo a usted una palabra, caballero. -De seguro que le hablaba a usted en esa maldita jerga que llaman esperanto -dijo la tía, que en este punto entraba. (...) -Pues no te entiendo más que tú cuando te hablo en esperanto -le contestó su marido. (...) -Si aprendierais esperanto -empezó don Fermín. -Déjanos de lenguas universales. Conque no nos entendemos en las nuestras, y vas a traer otra (...) -¿Tras de mí y traído por el canario? Pues no lo entiendo. Valiera más que hablase en esperanto, como tío Fermín. Capítulo 8-Porque hasta que no llegue el día feliz en que el esperanto sea la única lengua, ¡una sola para toda la humanidad!, hay que escribir el castellano con ortografía fonética. (...) -Por lo de anarquista y esperantista (...) -(...) Anarquismo, esperantismo, espiritismo, vegetarianismo, foneticismo... ¡todo es uno! Sergio VILA-SANJUÁNUna heredera de BarcelonaP. 144 de la edición de 2010 de DestinoA un lado, un musculoso cuarentón impartía lecciones de gimnasia a un grupo de muchachos. Bajo un robusto olmo, una vigorosa sesentona con gafas garabateaba con fuerza palabras misteriosas en una pizarra, ante un reducido auditorio de seis alumnos “Saluton, Tie, Dankon, Bonvolu, Pacon…” - ¿Qué es ese vocabulario tan raro?- pregunté a mi guía - ¿Esto? Esperanto. La lengua universal. La creó el doctor polaco Zamenhof hace treinta años para contribuir a la armonía y el entendimiento entre los humanos. Tiene una estructura muy sencilla, por lo que resulta mucho más fácil de aprender que cualquiera de los idiomas que ha producido la historia y que hoy dividen a la humanidad. Algunos lo llaman el latín de los obreros, porque son sobre todo las clases trabajadoras las que lo están adoptando para poder comunicarse por encima de nacionalidades y fronteras. P. 266Me la tendió y la leí detenidamente: “Vi trovos min sur la montojovo". [i.e. montovojo] - Creo que sé quién puede traducirla. ¿Me prestas un coche? Pedía a Manolo que detuviera el Daimler en la planchaduría de la calle Muntaner. Y allí dentro, entre vapores, en su habitual actitud de falso amodorramiento, se hallaba Floreal Gambús. El veterano anarquista dio un respingo al verme. - ¡Hombre, Vilar! ¡Qué alegría su visita! - Floreal, la situación es crítica. Necesito que me traduzca esto. - Vi trovos min sur la montojovo. Es esperanto, cierto. - ¿Qué quiere decir ? - Me encontraréis en el camino de la montaña. ¿A qué montaña debe referirse? |
| Última actualización el Viernes, 06 de Agosto de 2010 18:52 |












