Federación Española de Esperanto

Breve historia del esperanto

Los comienzos

El Esperanto se da a conocer en 1887 con el denominado “Primer libro” (Unua libro), o, para utilizar el título completo “Lengua internacional. Prólogo y libro de texto completo para rusoparlantes”. El libro, más bien un folleto por su tamaño, contenía lo siguiente:

  • Una introducción teórica a la lengua y seis textos como ejemplo, de ellos algunos traducciones (el “Padrenuestro”, el inicio del “Génesis” de la Biblia y un poema de H. Heine) y otros originales, como las dos primeras poesías en Esperanto escritas por el propio Zamenhof.
  • Una hoja para responder al autor mediante correo postal en la que el destinatario firmaría una promesa de aprender el idioma.
  • Las 16 reglas básicas de la lengua.
  • Un minidiccionario con 917 raíces.

En seguida aparecen las versiones en polaco, alemán, francés e inglés, y ya en 1888 hay como mínimo varios centenares de personas aprendiendo el idioma por toda Europa e incluso Estados Unidos. En ese año aparece el “Segundo libro” (Dua libro) con respuestas a las demandas recibidas por correspondencia y nuevos materiales traducidos.

El libro había aparecido bajo pseudónimo, firmado por un Dr. Esperanto, que en la propia lengua internacional significa “el doctor esperanzado” (o que tiene esperanza). Muy pronto ese nombre es el que adquiriría la propia lengua. Pronto se supo que el autor era un joven médico de Varsovia, llamado L.L. Zamenhof.

Aunque el "Unua Libro" contenía una tarjeta en la que el lector se comprometía a aprender el idioma si otros diez millones de personas hacían la misma promesa, numerosos lectores se sintieron atraídos muy rápido por la lengua y comenzaron a aprenderla sin necesidad de esperara a llegar a esa cifra (que se mostró demasiado optimista). En 1889 se publicó un Directorio, ya con más de mil esperantistas.

Pronto comienzan a formarse clubes de Esperanto, muchos de antiguos clubes deVolapük transformados (el volapuk fue un intento anterior de lengua internacional, propuesto en 1879 por el sacerdote alemán Johann Martin Schleyer) y ya en 1889 aparece la primera revista periódica La Esperantisto. Hasta ese momento, no obstante extenderse por todo el mundo (en España los primeros hablantes datan de 1889 y 1890 aparece el primer método para hispanohablantes), la mayoría de los hablantes se concentran el centro y este de Europa. Pero a partir de 1890 en Francia se genera un fuerte núcleo de esperantohablantes que enseguida coge las riendas del movimiento a nivel internacional.

Desde el comienzo se sucedieron muchos debates acerca de posibles reformas de la lengua, de hecho hay modificaciones y propuestas de material nuevo que no aparecían en el Primer libro y sin embargo entran a formar parte del idioma. Sin embargo, las reformas más radicales son sometidas a un referéndum en el 1894 y rechazadas, por lo que la gramática del “Unua Libro” queda como base de la lengua.

Otra fuente de inestabilidad la constituye la prohibición por la censura zarista, en 1895, de la revista La Esperantisto, por contener un artículo del escritor León Tolstoy. Dado que en ese momento la revista era la fuente principal de comunicación de los hablantes de la lengua, y de que la mayoría de éstos vivían en el imperio ruso, este golpe estuvo a punto de causar la desaparición del movimiento organizado. El testigo lo tomó Lingvo Internacia en Suecia.

La consolidación

Por esas fechas comenzaron a publicarse los primeros libros, al principio traducciones de clásicos de la literatura universal, por el propio Dr. Zamenhof, aunque pronto se unirían otros escritores, que también empezaron a escribir poesía original en el idioma.

También por estas fechas comenzaron a formarse las primeras asociaciones nacionales para la difusión del idioma, y también las que agrupaban a los hablantes de acuerdo con sus aficiones, ideología o intereses. El número de hablantes comenzó a crecer regularmente, así como el apoyo de personalidades e instituciones.

La primera prueba para un encuentro internacional tuvo lugar en 1904 en Calais (Francia), donde unas decenas de esperantistas franceses y británicos se encontraron para probar las posibilidades de organizar un acontecimiento más serio. Así, al año siguiente, cuajó por fin la formación de una asociación internacional, Liga Esperantista Mundial (Tutmonda Esperanto-Ligo), que en ese mismo año organiza el primer congreso internacional en Francia, en la localidad de Boulogne-sur-Mer.

La reunión fue un éxito total. En primer lugar, afirmó la confianza de los partidarios del idioma en las posibilidades de la lengua como medio de comunicación real, no sólo teórico. El discurso inaugural de Zamenhof creó entusiasmo entre los asistentes, y ayudó a consolidar el apoyo a las ideas fundamentales tras la lengua.

De hecho, el éxito del Congreso animaría a la celebración de encuentros similares en años sucesivos. Desde entonces todos los años (con excepción de las interrupciones debidas a las dos guerras mundiales) se han desarrollado los llamados “Congresos Universales de Esperanto”, más de 100 hasta la fecha.

El Congreso de Boulogne sirvió también para discutir las principales divergencias dentro de los esperantistas. Una de las principales era la que oponía a los esperantistas más ideologizados, que veían el esperanto como una forma de alcanzar el entendimiento entre los pueblos, y en última instancia en conseguir la paz mundial (lo que se vino en llamar la “interna ideo”, la idea interna del esperanto), frente a los que preferían que fuera solo un instrumento neutral de comunicación internacional para la ciencia, el comercio y la diplomacia. Se llegó a un acuerdo en lo que se llamó la “Declaración sobre la esencia del esperantismo” o simplemente “Declaración de Boulogne”, definiendo el esperantismo como “el esfuerzo por difundir en todo el mundo el uso de la lengua neutral que sirva para la comprensión mutua entre personas de distintas lenguas” y aclarando que, en cualquier caso, esperantista es “cualquier persona que sabe y utiliza la lengua esperanto sin importar el objetivo”.

La Declaración contenía también un compromiso en torno al asunto de las reformas y la evolución de la lengua, afirmando que “la única ley o fundamento que será obligatorio en adelante para todos los esperantistas será la pequeña obra titulada ‘Fundamento de Esperanto’, que nadie tiene derecho a modificar”. El Fundamento es básicamente el “Primer Libro” de Zamenhof, que se considera intocable, aunque se permite la evolución natural de la lengua dentro de esos límites.

Para conservar y proteger esos principios y guiar la evolución de la lengua se aprobó en el congreso la creación de un “Lingva Komitato”, que daría lugar más adelante a la actual “Akademio de Esperanto”.

El Primer Congreso debatió también sobre la organización de lo que empezaba a llamarse el movimiento esperantista. Este apartado quedó sin solucionar de forma satisfactoria, por las diferencias de visión entre los esperantistas y, en ocasiones, los enfrentamientos personales.

De hecho, en 1907 se produjo la mayor de las crisis que afectaron al esperanto, cuando algunos destacados esperantistas, encabezados por el secretario de la liga francesa, Louis de Beaufront, apoyaron una versión reformada del esperanto, el "ido". Este proyecto atrajo a una parte importante de los dirigentes esperantistas, especialmente en Europa Occidental. Sin embargo, la mayoría de los hablantes se mantuvieron fieles a la versión fijada por el "Fundamento", aunque los intentos de buscar alternativas al esperanto no cesaron en las dos siguientes décadas.

En 1908 se fundó la Asociación Universal de Esperanto (“Universala Esperanto-Asocio”, UEA), que pretendía unir a los hablantes de la lengua por encima de las organizaciones nacionales, con objetivos de apoyo mutuo y de utilización práctica del idioma. Sus fundadores fueron dos jóvenes suizos, Hector Hodler y Edmond Privat. UEA es aún hoy la principal organización del movimiento esperantista, aunque su naturaleza y funcionamiento han cambiado notablemente durante este tiempo.

El mayor impacto negativo que sufrió el esperanto lo constituyó, en agosto de 1914, el comienzo de la Primera Guerra Mundial. En primer lugar, porque el conflicto coincidió prácticamente con el día en que iba a comenzar en París el 10º Congreso Internacional de Esperanto, una conmemoración en la que se habían depositado muchas esperanzas, y a la que se habían adherido una cantidad notable de esperantistas y simpatizantes. Pero, sobre todo, porque la guerra y el crecimiento desmesurado de los sentimientos patrioteros y bélicos supusieron un importante golpe al movimiento esperantista, cuyos ideales de paz y comprensión entre las naciones se vieron brutalmente desacreditados.

Además, durante la guerra, en 1917, en la Varsovia ocupada, falleció el Dr. Zamenhof. Poco antes de fallecer había publicado un “Llamamiento a los diplomáticos”, para que tras el cese de las hostilidades se establecieran mecanismos para acabar con las tensiones nacionales y evitar la reproducción de los conflictos bélicos.

Por fortuna, la UEA mantuvo su actividad durante la guerra, y desempeñó un destacado papel en los intentos de disminuir los sufrimientos de las participantes, mediante labores de comunicación e intermediación, y también en el renacimiento, tras la finalización de la guerra, del esperanto como una alternativa a las tendencias bélicas de los nacionalismos.

Renacimiento, florecimiento y persecuciones

Tras la finalización de la Primera Guerra Mundial la llama del esperantismo volvió a avivarse, y se retomó la actividad propagandista y cultural. Incluso, en algún sentido, la conciencia sobre las tragedias recién causadas por los imperialismos y nacionalismos dio lugar a un resurgimiento de ciertas doctrinas pacifistas e internacionalistas como el esperanto.

La creación de la Liga (o Sociedad) de Naciones dio alas a esas tendencias. Una propuesta formal, apoyada por numerosas delegaciones, promovió el que se diera un papel importante al esperanto en esa organización internacional. La propuesta, sin embargo, fue enérgicamente opuesta por el gobierno francés, que veía amenazado el papel de su lengua en las labores diplomáticas, y fue finalmente rechazada. La situación se reprodujo posteriormente en el Comité de Cooperación Intelectual de la Liga (que a veces se ha considerado como el precedente de la actual UNESCO), donde se reconoció la importancia cultural de la lengua, pero donde, de nuevo por presiones del gobierno francés, se rechazaron las propuestas para dar al esperanto un papel más oficial. El éxito más importante en lo referente a reconocimientos oficiales tuvo lugar en el año 1924, cuando la propia Sociedad de Naciones recomendó la declaración del esperanto como "lengua clara" para la redacción de telegramas (y no como un mero código); esta recomendación se hizo efectiva un año más tarde por la Unión Postal Universal.

En esos años 20 diversas conferencias internacionales promovieron el uso del esperanto en ámbitos como la ciencia y el comercio.

En otro ámbito muy distinto, algunos sectores del entonces pujante movimiento obrero vieron en el esperanto la posibilidad de hacer avanzar el llamado internacionalismo proletario, y crearon sus propias organizaciones. Aprovechando el Congreso Universal que tuvo lugar en Praga, en agosto del año 1921, se fundó una nueva organización que agrupara a los trabajadores que querían emplear el esperanto al servicio de la lucha de su clase social. La denominación elegida fue la de Sennacieca Asocio Tutmonda (SAT); el nombre es de difícil traducción al castellano, ya que emplea dos palabras derivadas sin equivalente exacto: "tutmonda" quiere decir mundial, mientras que "sennacieca", que podríamos traducir como anacional, hace referencia a que la asociación no utiliza como base de su estructura la referencia de las naciones. SAT agrupaba (y agrupa todavía actualmente) a tendencias muy diversas dentro del ámbito de las ideologías laboristas: socialistas, comunistas, anarquistas y otras, y durante muchos años tuvo una gran importancia en la difusión del esperanto en las capas populares, con una personalidad propia muy destacada y una labor cultural muy apreciable.

Puede considerarse que el final de los años 20 y comienzo de los 30 constituyeron una especie de Edad de Oro del movimiento esperantista organizado. También la actividad literaria se incrementó, y convirtió al esperanto en una lengua de cultura madura, con poetas populares y de prestigio, principalmente a través de lo que se conoció como la "Escuela de Budapest".

Por desgracias, en los años 30, el endurecimiento de la situación internacional y algunos acontecimientos en países donde el esperanto tenía una base social importante, dañaron de nuevo, y esta vez con aún más intensidad, las perspectivas del esperanto.

La primera gran persecución se produjo en la Alemania nazi. El carácter internacionalista del esperanto, el hecho de que hubiera sido iniciado por un judío, y la existencia de un importante movimiento obrero esperantista, produjeron la hostilidad de Hitler, que en su libro “Mein Kampf” condenó el idioma, como instrumento de la conspiración judía. Al poco de llegar al poder, los nazis cerraron los grupos obreros esperantistas, que habían adquirido una gran importancia en los países de habla alemana y encarcelaron o asesinaron a algunos de los principales activistas.

Aunque el movimiento neutral intentó adaptarse a la situación, asumió algunos de los postulados del régimen y llegó a expulsar a los miembros judíos, ello no sirvió de nada, y en mayo de 1935, el Ministerio de Ciencia, Educación y Cultura Popular prohibió la enseñanza del esperanto en los centros de enseñanza. Como justificación, en el decreto se afirmaba que el idioma internacional contribuía a la “debilitación de los valores esenciales del carácter nacional”. Poco después la Asociación Alemana de Esperanto fue obligada a disolverse por decreto. Se prohibió toda propaganda a favor del idioma, y numerosos esperantistas fueron víctimas del nazismo, algunos por sus actividades, otros por su condición de hebreos, entre ellos los tres hijos del doctor Zamenhof.

A finales de los años 30, otro golpe, más imprevisto, iba a caer sobre el movimiento esperantista: en 1937 se prohibió la Asociación Soviética de Esperanto, y se encarceló y ejecutó a la mayor parte de su directiva. El golpe fue imprevisto porque el esperanto había alcanzado un gran auge en los primeros tiempos de la Revolución Rusa, donde se veía como un elemento más del internacionalismo teóricamente promocionado por las nuevas autoridades, y durante los años 20 y comienzos de los 30, se habían organizado numerosos cursos y se crearon clubes en toda la Unión Soviética. Sin embargo, el ambiente fue cambiando progresivamente, especialmente tras los conflictos en el seno del movimiento esperantista obrero internacional, y la hostilidad de algunos de sus dirigentes al régimen soviético. Los esperantistas pasaron a resultar sospechosos por sus contactos internacionales, y pronto llegó la acusación de “cosmopolitas y espías”. En los últimos años de la década de los 30, durante el periodo de las llamadas Grandes Purgas, el régimen estalinista descabezó el movimiento esperantista organizado, y varios de sus elementos más destacados fueron ejecutados. Toda actividad a favor del esperanto fue eliminada, y los contactos con exterior, cortados.

El esperanto también sufrió en otros regímenes totalitarios.

Pocos años después, de nuevo el inicio de una nueva Guerra Mundial produjo un parón de las actividades esperantistas, y un nuevo ataque a los ideales que el idioma comportaba.

Tras la guerra

Tras la Guerra, no obstante, una vez más renació la actividad en favor del esperanto. Una reorganización de las asociaciones que concentraban a los activistas, dio lugar a la constitución de la Asociación Universal de Esperanto (ya existente con este nombre desde 1908, pero ahora refundada y con un carácter más institucional).

En 1954 la UNESCO reconoció en su Conferencia General los méritos del esperanto, e instó a los gobiernos a favorecer su uso. No obstante, su uso en las organizaciones internacionales continuó siendo reducido.

Poco a poco, los hablantes del esperanto se concentraron en la actividad de relación internacional, y prefirieron el estrechamiento de los lazos de comunicación entre los propios hablantes, aunque sin despreciar la actividad informativa externa.

En los años 50 se creó en La Laguna, en las islas Canarias, una editorial, “Stafeto” que durante los años siguientes fue el referente en la edición de literatura en esperanto. La llamada “Escuela Escocesa” creó obras de vanguardia y avanzó en la explotación de las posibilidades literarias de la lengua.

El final de los años 60 y el comienzo de los 70 vieron una evolución de las ideas de los hablantes de la lengua, que apostaron por la creación de una comunidad propia, con un menor énfasis en la actividad institucional. También se vio un fuerte renacimiento del movimiento esperantista en el este de Europa, tras los obstáculos que había creado el estalinismo. En muchos países el esperanto se constituyó en una de las mejores vías de relacionarse con personas de países con otros sistemas sociales y de conocer otras formas de vida y de cultura.

Los avances de la globalización económica y la consolidación de la hegemonía de los Estados Unidos provocó en los años posteriores un reflujo en el interés por el esperanto, asociado a la visión del inglés como la nueva lingua franca de la humanidad, y el medio de relación internacional consolidado en los ámbitos de los negocios o la ciencia y la tecnología.

Los últimos años han visto, sin embargo, un renacimiento en el interés por el esperanto, ligado sobre todo a las facilidades para la comunicación internacional que ofrecen las nuevas tecnologías. Los contactos internacionales se han multiplicado, las reuniones internacionales han aumentado en variedad y difusión, y la colaboración entre personas de países y culturas diferentes han alcanzado niveles que los antiguos esperantistas no podían ni soñar.

También ha desempeñado un papel la constatación por muchas personas de que el uso de una lengua nacional trae consigo una ventaja injusta para los hablantes nativos, y unos beneficios económicos, de prestigio y de poder para sus países. Todo ello, junto con las limitaciones para una comunicación de igual a igual cuando se emplea una lengua nacional, ha creado un nicho para una lengua que siempre ha hecho gala de su carácter neutral.

Para saber más: recomendamos el libro en castellano “El hombre que desafió a Babel”, de René Centassi y Henri Masson, GRAM ediciones, Madrid, 2005.
Sobre las persecuciones al esperanto, ver Ulrich Lins: “La danĝera lingvo” (La lengua peligrosa).
Basado en parte en textos en http://www.delbarrio.eu/historia.htm.
Ver también: Breve cronología del esperanto.

El esperanto y el cine

No es grande la relación del esperanto con el cine, hay que decirlo de entrada. Así como la contribución literaria de esta lengua internacional es muy importante, tanto en obras originales como en traducciones, y también es interesante la cultura musical generada, en el caso del cine la dispersión de los hablantes del idioma es un factor que dificulta la distribución de las películas, y que ha impedido la creación de obras cinematográficas dirigidas específicamente a sus hablantes, o que empleen el movimiento esperantista como protagonista de sus historias. Incluso el teatro ha gozado de más suerte, ya que ha podido aprovechar las muy habituales reuniones de esperantistas (conocidas como congresos) para la presentación pública de obras originales o traducidas, por parte de compañías profesionales o de aficionados.

No obstante, el esperanto sí ha tenido alguna relación con el cine, y quizás le resulte interesante al lector curioso conocer películas en las que este idioma ha sido empleado, o bien ha desempeñado algún papel, más o menos destacado. En total, se pueden distinguir tres casos distintos, que a veces se superponen: por un lado, tenemos las películas filmadas en esperanto; por otro, las que reflejan algún elemento propio del idioma o de la comunidad de sus hablantes. Finalmente, consideraremos los casos en que se emplea el esperanto como efecto para representar escenarios extranjeros, exóticos o internacionales.

Películas en esperanto

Las películas de ficción con algún interés general, rodadas íntegramente en esperanto, en formato tradicional, son dos: "Angoroj" e "Incubus".

"Angoroj" ("Angustias", en esperanto, pronúnciese angóroy) es un filme rodado por un equipo de hablantes de esperanto, bajo la dirección de Jacques-Louis Mahé. Se trata de una película convencional, es decir, rodada exactamente de la misma forma como se podría filmar cualquier película en un idioma nacional, con un argumento típico de cine de detectives. Protagonizada por Marc Darnault, los actores pertenecían a un grupo teatral, y también participaron aficionados, alguno de ellos bastante conocidos en el movimiento esperantista. Su difusión fue muy escasa, y prácticamente nula fuera del circuito propio de la lengua.

El caso de "Incubus" (significativamente, palabra procedente del latín, no del esperanto) es muy distinto. Fue filmado íntegramente en esperanto para dar un efecto especial de misterio, como corresponde a su argumento: se trata de una especie de fábula demoníaca, acerca del dominio del mal sobre el bien. Dirigido por Leslie Stevens y protagonizado por el actor William Shatner (el Capitán Kirk de "Star Trek"), el equipo no conocía realmente el idioma, y la pronunciación es espantosa, por lo que en realidad no es apreciado por los verdaderos hablantes de esperanto. Sin embargo, se ha convertido en un filme de culto entre los amantes de ese tipo de cine, debido en parte a las circunstancias que rodearon su distribución: los originales de 1965 se quemaron y durante muchos años se dieron por desaparecidos, hasta que recientemente se recuperó una copia de forma casual, y ha sido posible distribuirla de nuevo en versión vídeo.

Películas con papel del esperanto

Algunas películas emplean el idioma de forma incidental, con alguna relación con las personas que lo promueven de forma activa (el llamado movimiento esperantista). Entre éstas hay dos españolas.

La más reciente ha sido "El coche de pedales", estrenada en noviembre del 2003 en el Festival de Cine de Huelva. Dirigida por Ramón Barea, protagonizada por Pablo Gómez, Alex Angulo, Rosana Pastor, y ambientada en la España de los años 50, en su argumento tiene cabida el esperanto pues varios de los personajes protagonistas lo hablan, en parte como forma de mostrar el carácter utópico del protagonista. La traducción de las escenas correspondientes del guión contó con el asesoramiento de la Federación Española de Esperanto.

También aparece el idioma en la conocida película "La ciutat cremada", dirigida por Antoni Ribas en 1976, sobre la Semana Trágica de Barcelona. En la recreación de los ambientes anarquistas se incluye una escena de una reunión de personas de esta ideología aprendiendo esperanto en grupo.

Un uso similar se hace en la película yugoslava "Vec vidjeno" (título servocroata; el internacional fue "Dejà vu"), de Goran Markovic (1987), en la que uno de los protagonistas es un profesor de esperanto.

El uso más reciente en una película de amplia difusión ha sido "Capitán fantástico" ("Captain Fantastic"), dirigida por Matt Ross y protagonizada por Viggo Mortensen (que fue nominado al Óscar por su interpretación). Trata de una familia con un estilo de vida y educación alternativo, y en una de las escenas dos de las hermanas hablan entre sí en esperanto, lo que sirve para mostrar otro elemento de su no convencionalismo.

El esperanto como efecto especial

Un grupo numeroso de filmes emplea el esperanto para dar algún efecto especial, exótico, extranjero o universal, como se ha indicado anteriormente, y como ya se vio al hablar de "Incubus".

Empecemos por el efecto universalista, ya que a él puede asociarse la primera y más conocida de estas obras: "El gran dictador", de Charles Chaplin. En ella el esperanto tiene un pequeño papel, pero muy simbólico, ya que en esta lengua (con algún error) están escritos los carteles que aparecen en el gueto. Seguramente, Chaplin decidió no utilizar el judeoalemán (yiddish), opción a priori más lógica, para dar a su historia un ámbito más amplio que el meramente nazi y judío, de la misma manera que alteró el nombre del país (Tomania) y cambió los símbolos empleados por el partido totalitario.

Aún mayor papel tiene el esperanto en una película de animación japonesa "Ginga tetsudô no yoru" (título japonés que podría traducirse como "Noche del tren galáctico", 1985), que tuvo un apreciable éxito en Japón y otros países, dirigida por Sugii Gisagurô, según historia original de Miyazawa Kenzi. Los carteles, letreros de créditos, canciones, etc. están en esperanto, para dar un carácter internacional. No se trata de una obra para niños, aunque pudiera parecerlo por estar protagonizada por gatos.

El esperanto ha sido empleado para representar un idioma extranjero en general, sin especificar, en varios títulos cinematográficos. El más reciente es "Blade: Trinity", la tercera de la serie "Blade", estrenada en España en enero del 2005. Según el director, David Goyer, quería hacer notar que la mayoría de las ciudades son bilingües, y la ciudad donde se desarrolla la trama también lo es. Por esta razón, gran parte de las indicaciones y los carteles están en dos idiomas, el inglés y el esperanto. En una escena, Kris Kristofferson habla en esperanto con un vendedor de periódicos. Hay incluso un homenaje a la citada "Incubus", ya que en una ocasión se ve una televisión de fondo, con una escena de esta película.

El uso del esperanto como lengua extranjera se ha empleado en algunos casos para no ofender a los enemigos (por cierto, al igual que hizo durante algún tiempo el ejército norteamericano en sus maniobras). Uno de los filmes estuvo protagonizado por Clark Gable y Norma Shearer, "Idiot's delight", y en él hablan esperanto, irónicamente, los personajes que en el original representaban a los fascistas italianos.

Similar es el caso de la película japonesa "Jan Arima no Kougeki" ("El asalto de Jan Arima", 1959), dirigido por Daisuke Itô, en que se eligió el esperanto para evitar protestas portuguesas, idioma en que estaba previsto filmar el habla de los enemigos.

También hay una breve escena en esperanto en la película "Lady of the tropics", también de 1939, con Hedy Lamarr y Robert Taylor.

Otro posibilidad empleada es la de dar un toque exótico. Un ejemplo es la película "Camino a Singapur" con Bing Crosby, Dorothy Lamour y Bob Hope (la primera de la conocida serie de los "Camino a..."), en el que los protagonistas pasan por una isla del Pacífico; las canciones de los nativos se desarrollan también en ese idioma.

También en una isla se habla esperanto en una película de la serie de manga Doraemon: "Doraemon en busca del escarabajo dorado" según el título en España ("Doraemon: Nobita y la isla de los milagros –aventura animal" en otras versiones). Varios protagonistas hablan esperanto en un par de escenas (hasta que Doraemon consigue oportunamente un aparato traductor).

Otro papel del idioma ha sido el empleo en películas futuristas, para representar una lengua de relación común de un hipotético futuro. Así, en el conocido filme "Gattaca" (1997) de Andrew Niccol, se oye ese idioma brevemente en dos escenas (en un altavoz en un cosmopuerto).

Un efecto similar, utilizando letreros en esperanto, se pretende en el filme de Bulat Mansurov, "Blistaiushchii mir" (título ruso traducible como"Mundo brillante", 1984), basado en una obra del novelista ruso Aleksandr Grin, y que participó en el Festival de Cine Fantástico de Oporto.

Finalmente, tenemos el uso del idioma para dar efecto de misterio como en el citado "Incubus".

Otro efecto especial se obtiene en un filme del año 1934, de Delmiro de Caralt, titulado "Memmortigo"; se trata claramente de una palabra en esperanto, que significa suicidio. El filme es mudo, y el título es la única referencia al citado idioma. Delmiro (o Delmir) de Caralt es conocido como pionero y mecenas del cine de vanguardia en España (ver el libro "Historia del cine español", redactado y coordinado por Román Gubern, Ediciones Cátedra, 1995). También fue uno de los principales coleccionistas de objetos de cine, y da su nombre a la Biblioteca de la Filmoteca de Catalunya.

Otros ejemplos

Hay una famosa película cuyo argumento procede de un libro original en esperanto: "Los crímenes del doctor Mabuse" ("Die Tausend Augen des Dr. Mabuse", 1960), la última obra de Fritz Lang, se basa en una obra literaria escrita originalmente en esperanto, "Mr. Tot aĉetas mil okulojn", de Jan Fethke. Fethke (también conocido como Jean Forge) fue guionista y director de numerosos filmes en Alemania (antes de la llegada al poder de los nazis) y Polonia. En el mundo del esperanto es conocido como escritor. De sus obras cinematográficas, al menos una, "Mañana comenzaremos la vida", originalmente filmada en alemán, se estrenó también en una versión en esperanto en 1934.

Existen además numerosos filmes documentales que emplean el esperanto o tratan sobre él. En la mayor parte de los casos se trata de material sobre eventos propios del movimiento esperantista, o bien películas producidas por gobiernos o instituciones para ser proyectadas en encuentros celebrados en ese idioma. Por ejemplo, se conserva una película de 1911 sobre una celebración en Bruselas a favor de la lengua, y también existe una filmación sobre los funerales del iniciador del idioma, el Dr. Zamenhof (1917). También podríamos incluir las grabaciones de obras de teatro o actuaciones y vídeos musicales. En general, no tienen interés desde el punto de vista artístico, o para el público no involucrado en el propio movimiento, por lo que apenas los trataremos aquí. No obstante, debe hacerse mención del papel que el esperanto tiene en un reciente documental de Sam Green, "Utopía en cuatro movimientos", presentado en el Festival de Sundance del 2010 con notable éxito crítico (se puede ver un extracto aquí), a la que siguió otro centrado ya exclusivamente en el esperanto y sus hablantes, "The Universal Language".

Entre los varios cortometrajes que existen, puede citarse "La eta knabino" (La muchachita), filme suizo de 1997, del director Samir, proyectado en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) del 2004. También se puede mencionar un corto noruego del 2002, con título en castellano, “Que será, será”, premiado en varios festivales internacionales de cortometrajes, que trata sobre una persona elegida como presidente del club esperantista local, aunque en realidad eso se toma como anécdota y el tema de fondo es más profundo. Otro más reciente es "Senmova" (Inmóvil), de la directora turca Tugce Sen, sobre cuya génesis puede leerse aquí.

Podríamos citar también diversos filmes y series de televisión. La que hace un uso más amplio es la serie de ciencia-ficción "Red Dwarf", donde los carteles de la nave espacial son bilingües, inglés y esperanto. Amplio papel tiene el esperanto en la serie de televisión rusa “Casarosa”, basada en una novela del mismo título de Leonid Yuzefovich, cuya intriga se desarrolla alrededor del club local de esperanto en una ciudad soviética de los años 1920. Pero más cercano a los lectores puede resultar la exitosa serie española “El secreto de Puente Viejo”, que hizo uso del esperanto durante unos cuantos episodios, con un personaje fervoroso esperantista, que entre otras subtramas, quería hacer de Puente Viejo la primera ciudad oficial del esperanto.

Situación actual

Los problemas de exhibición y distribución que se indicaban al principio, que estorbaban la difusión de películas en esperanto han variado con las nuevas tecnologías y la extensión de Internet. Por esta razón, en los últimos años el panorama está cambiando en el campo de la producción de productos cinematográficos y de vídeo en esperanto.

El primer ejemplo es la producción directamente para el mercado del DVD, que tuvo varios ensayos en los primeros años del siglo XXI. Por ejemplo, en el 2006 tuvo amplia difusión el filme "Gerda Malaperis", basado en un libro del mismo título del escritor Claude Piron. Producido por los brasileños Imagu Filmo, y dirigido por Joe Bazilio, es un producto muy digno, de estilo detectivesco. Comparte con el libro la interesante característica de servir además para el aprendizaje del esperanto, ya que emplea un lenguaje sencillo en un comienzo, para ir aumentando la complejidad del vocabulario y la expresión, además de disponer de subtítulos en seis idiomas (entre los cuales el castellano). El mismo equipo editó después una segunda película, "La Patro".

Pero donde pueden verse numeroso material en esperanto es en la Red, en servicios de vídeo como YouTube, Vimeo o Dailymotion. Una búsqueda en esas plataformas muestra muchos ejemplos, aunque de calidad muy diversa. Para orientarse algo en la selva, pueden usarse agregadores especializados en esperanto, como Filmoj.net o el reciente Tubaro. Como siempre, sin embargo, el futuro de todas estas iniciativas no se puede prever con casi ninguna seguridad.

Terminamos comentando la aparición más reciente del esperanto en el cine, en algunas de las películas más existosas de los últimos años, aunque se trate de una utilización marginal: la compañía productora creada por el director Alfonso Cuarón, responsable de películas como "El laberinto del fauno", "Gravity" o "Roma" se llama "Esperanto Filmoj", así en esperanto ("filmoj", pronunciado fílmoi, significa películas en esta lengua). La elección de Cuarón fue consciente y motivada por su simpatía por el idioma y por las ideas universales que el mismo conlleva, según sus propias declaraciones.

Versión original en la web de Toño del Barrio

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