Federación Española de Esperanto

Los objetos Zamenhof-Esperanto

Se conoce como Zamenhof-Esperanto-Objekto, abreviado ZEO, es decir, Objeto Zamenhof-Esperanto, a un lugar, un monumento u otro elemento que llevan el nombre del Dr. L. L. Zamenhof, el idioma auxiliar Esperanto que él creó en 1887, o la comunidad de hablantes de Esperanto.

Personas que hablan esperanto o simpatizan con él han dado el nombre del idioma a diferentes objetos, empresas, instituciones, medios de transporte u otros objetos. También numerosas calles o espacios públicos llevan el nombre de Esperanto o de su fundador, el Dr. Zamenhof. En los catálogos que se han elaborado de ZEOs se suelen incluir también los nombres asignados por la actividad esperantista de personas eminentes.

El primer objeto Zamenhof-Esperanto nació precisamente en España, concretamente en Málaga: fue un barco llamado Esperanto, el cual fue construido y botado en 1896. La Enciclopedia de Esperanto de 1934 contenía ya una lista de unos 54 pueblos y ciudades que tenían alguna calle o espacio público de este tipo.

En 1997 el Esperantista alemán, Hugo Röllinger, publicó un libro titulado “Monumente pri Esperanto – ilustrita doCarrer Zamenhof en Sant Paukumentaro pri 1044 Zamenhof/Esperanto-objektoj en 54 landoj” ("Monumentalmente sobre el Esperanto – una documentación ilustrada de 1044 objetos Zamenhof-Esperanto en 54 países") y hasta su muerte en 2001 listó un total de 1260 de estos objetos.​ Fue él quien acuñó el acrónimo ZEO, y quien dio unos criterios concretos para que el objeto apareciera en la lista, que tras su muerte continúa manteniéndose de manera semioficial por parte de la Asociación Universal de Esperanto, y que actualmente contiene unos 1400 de esos objetos.

Así, por ejemplo, la lista no incluye aquellas empresas comerciales que tienen el nombre esperanto simplemente por estar situadas en una calle llamada así, ni las calles dedicadas a un esperantista cuyo mérito principal era una actividad distinta (por ejemplo, en el parque del Retiro de Madrid se encuentran sendas estatuas a dos personas que ostentaron la presidencia de la asociación española de esperanto en su momento, el Dr. Carlos Cortezo y el ingeniero Ricardo Codorniu, pero ninguno de ellos se considera propiamente un ZEO, ya que el motivo fue sus actividades sociales y científicas). Sí suele incluirse en la lista aquellos nombres de esperantistas en los que la actividad relacionada con el esperanto ha dado lugar al homenaje, como el caso de la “Plaza Doctor Juan Régulo Pérez” en La Laguna (Tenerife) o la “Calle Esperantista Hernández Lahuerta” en Valencia. También aparece en esa lista la placa en homenaje al antiguo alcalde de Trieste, Luigi Peterlongo, en el que se menciona entre otros méritos, su traducción al esperanto de “La Divina Comedia” de Dante.

El mayor número de ZEOs por país se encuentra en Brasil. En Polonia, el lugar de nacimiento del Esperanto, se hallan algo más de cien de ellos. El lugar con más ZEOs es la ciudad polaca de Malbork, que tiene 43 objetos relacionados con el esperanto, a la cultura esperantista o a esperantistas individuales, la mayoría de los cuales en el llamado “Parque del Mundo”.

Una parte sustancial de ZEOs la constituyen calles o plazas que llevan el nombre de Esperanto o de Zamenhof. En España la mayoría de ciudades grandes tienen una calle con uno de los dos nombres, y en muchos casos las dos. Las últimas inauguraciones en España fueron las de la Glorieta del Esperanto en Teruel (2017) y la Rotonda del Esperanto en Guardamar del Segura (Alicante) en 2018. La localidad con más ZEOs en España es Cheste (Valencia), que no solo dispone de calles dedicadas al Esperanto y a Zamenhof, sino a dos destacados esperantistas locales, Francisco Máñez y Enrique Arnau.

También se incluyen los monumentos o placas dedicadas al Esperanto o a Zamenhof, en ocasiones ligadas a la calle o plaza correspondiente, y en otras ocasiones, independientes. Así tenemos el monumento en honor a Zamenhof en Sabadell, que data de 1989 y que con 12 metros es el ZEO más alto, o la escultura dedicada al esperanto en la glorieta del mismo nombre en Zaragoza.

Otro caso destacado son los monumentos funerarios, en los que se hace referencia al esperanto. El más importante es la tumba de Zamenhof, en el cementerio judío de Varsovia, que incluye una estrella verde y numerosas alusiones al esperanto, y que se ha convertido en una atracción turística por sí misma.Tumba de Zamenhof

En numerosos casos llevan el nombre de esperanto o Zamenhof lugares geográficos naturales, como arroyos, islas, montes, etc. Entre ellos se encuentra el ZEO situado más al norte, el Cabo Esperanto (Esperantoneset) en Svalbard en 78°37' N y el situado más al sur, la isla Esperanto en la Antártida en 62°25'43" S. Pero aún más remotos son dos asteroides, el (1421) Esperanto y el (1462) Zamenhof, nombrados así por el notable astrónomo y esperantista Yrjö Väisälä, aunque hay quien considera que el ZEO más alejado es el disco que vuela a bordo de las naves Voyager I y Voyager II, que incluye un texto en esperanto.

Existen también jardines, árboles y otros elementos naturales llamados esperanto. También puentes, vehículos y otras estructuras humanas.

En la lista de ZEOs se puede incluir a numerosas marcas comerciales que emplean el nombre de esperanto, alguno de ellos de gran fama, como por ejemplo el hotel y centro de convenciones Esperanto en Fulda (Alemania) o la discoteca (boliche) Esperanto en Buenos Aires o el café vegano esperantista Sojo en Tokyo, Japón. Un criterio más amplio (no usado en la lista oficial) incluiría a marcas comerciales que utilizan nombres en esperanto, como el refresco Mirinda (que significa “maravilloso”), el modelo de automóviles Espero (“esperanza”) de Daewoo o el sistema público de bicicletas Veturilo (“vehículo”) de Varsovia, y en cualquier caso se suele incluir a la hacienda Bona Espero, en Brasil, gestionada por esperantistas y en la que se educa empleando el esperanto.

También podrían incluirse como ZEOs a los sellos de correo dedicados al esperanto o a Zamenhof, o a motivos esperantistas. Existe una rama de la filatelia y la numismática dedicada a este tema.

Podemos finalizar mencionando los nombres taxonómicos en homenaje al esperanto o a Zamenhof, entre los cuales el género de líquenes Zamenhofia o la especie de escarabajo Gergithus esperanto, de quien se dice que recibió su nombre por mostrar en su caparazón cinco puntos verdes en forma de estrella, como el símbolo del esperanto.

Para saber más: https://eo.wikipedia.org/wiki/Listo_de_Zamenhof/Esperanto-objektoj

UEALa Asociación Universal de Esperanto, fundada en 1908, es actualmente la organización internacional más grande de hablantes de Esperanto, con miembros en 117 países. Más información.  

EEUNuestra Asociación forma parte también de la Unión Esperantista Europea, organización que promociona nuestra lengua en las instituciones de la Unión Europea. Más información.