La biblioteca alberga sobre todo libros y revistas escritos en esperanto, o que tienen de algún modo relación con la lengua y su cultura aunque estén escritos en otros idiomas. Se completa con una amplia recopilación de artículos sobre el esperanto y el problema lingüístico en general aparecidos  en diversas publicaciones, y con una colección de fotos sobre actividades relacionadas con el esperanto, facilitadas por los socios. También conserva discos, casetes, CDs, vídeos, folletos turísticos e informativos y otro tipo de material de difícil clasificación.

Adquisición de nuevos fondos

Igual que en los primeros tiempos, nuestra biblioteca se nutre sobre todo de donaciones. Algunas colecciones de libros nos han llegado después del fallecimiento de los poseedores, a través de sus familiares, como en los casos de Fabriciano Bermejo, Francisco Alafont, Mariano de la Iglesia, Ángel Figuerola y Félix Gómez. Pero no siempre es así. Alicia Zepeda, de México, aprovechando algunas de sus frecuentes visitas a España, ha traído consigo muchos títulos interesantes con intención de que pasaran a formar parte de nuestra biblioteca. O Jorge Camacho, que ha donado más de quinientos volúmenes y gran número de revistas, sobrepasando así a Rafael Fiol y Carlos Martínez, que hasta entonces habían sido las personas que con más libros habían contribuido a ampliar la colección. Posteriormente, Antonio Alonso, donó alrededor de trescientos ejemplares.

En ocasiones los editores envían ejemplares de sus publicaciones, bien directamente a la sede de la Federación, bien a la redacción de Boletín para que aparezca su reseña en la revista. En este caso el redactor suele reenviarlos a la biblioteca. Otras veces son los autores mismos quienes contribuyen donando ejemplares de sus nuevas obras.

En 1998 nuestra biblioteca recibió la subvención Biblioteka Apogo Roma kaj Poul Thorsen consistente en dieciséis volúmenes por valor de 500 florines holandeses.

En 2001, con motivo de la liquidación del Servicio de Libros de la Federación, la biblioteca recibió 93 volúmenes más.

Sólo muy esporádicamente la Federación destina fondos para la biblioteca, debido al escaso margen de maniobra que permite el presupuesto.