| Reconocimiento en el correo |
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El esperanto fue creado para servir de medio de comunicación entre personas de diferentes culturas y países, sin embargo existen instrumentos para comunicarse para los que es preciso conseguir una autorización oficial si se desea utilizar una lengua en concreto. Esto fue lo que ocurrió cuando los primeros esperantistas decidieron utilizar el idioma internacional en la telegrafía. La primera autorización para usar la lengua internacional esperanto en los telegramas se produjo en el año 1904 por parte de las autoridades postales rusas. En esa fecha se permitió la redacción de telegramas en esperanto y su envío dentro y fuera de ese país, con la única condición de presentar al mismo tiempo una traducción al ruso de lo que se había escrito en esperanto. Estaba claro que las autoridades zaristas no se fiaban demasiado de los mensajes de esos nuevos internacionalistas. Después de esa autorización rusa vinieron otras, como por ejemplo los de la administración postal brasileña en el año 1906. El éxito más importante en lo referente a la autorización del uso del esperanto en los telegramas tuvo lugar en el año 1924, cuando la propia Sociedad de Naciones (la más importante organización internacional de la época y similar a la actual ONU) recomendó la declaración del esperanto como "lengua clara" para la redacción de telegramas. Esta recomendación se hizo efectiva un año más tarde cuando la Unión Postal Universal, a petición de la Cámara de Comercio de París y del Comité Central Internacional Esperantista, declaró al idioma internacional esperanto como "lengua clara" para el uso y envío de telegramas dentro y fuera de los estados miembros de esta organización. La expresión "lengua clara" en el ámbito de las comunicaciones telegráficas se refiere a que un telegrama redactado en una lengua declarada como tal pagaría sólo en función de las palabras usadas, en contraposición a la consideración de "lengua codificada" que indica aquellos telegramas que pagarían dependiendo de las letras usadas. La diferencia, a primera vista, no parece demasiado importante, pues tan sólo se refiere al coste del telegrama en sí, sin embargo este hecho fue importantísimo para el esperanto puesto que se le puso al mismo nivel y con los mismos derechos que cualquier idioma nacional. En España fue en el año 1925 cuando se aceptó oficialmente el uso del esperanto por parte de las autoridades postales españolas, y esto ocurrió a iniciativa del 5º Congreso Español de Esperanto reunido en Córdoba. Una de las decisiones del congreso fue recordar al gobierno español el deber de hacer efectiva en nuestro país la decisión de la Unión Postal Universal para que el esperanto pudiera ser usado como lengua clara también en las comunicaciones españolas. En el año 1985, el Grupo Esperantista Cordobés quiso de algún modo recordar este hecho, ocurrido 60 años antes, y así se invitó a todos los grupos esperantistas españoles a enviar un telegrama redactado en esperanto. Esa decisión, que en un primer momento sólo fue una apuesta entre los esperantistas cordobeses que querían saber si la administración postal española pondría dificultades para el envío de telegramas en esperanto, provocó que se recibieran más de 50 telegramas redactados íntegramente en esperanto. Se recibieron telegramas incluso por la modalidad de su lectura por teléfono, aun cuando el funcionario postal no conocía el idioma internacional. Se demostró así que el esperanto es un idioma totalmente aceptado por las autoridades postales y que su utilización en la telegrafía está totalmente equiparada a la de cualquier otro idioma. |












