Federación Española de Esperanto

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Dos andaluces en París

El 10º Congreso Universal de Esperanto que iba a tener lugar en París en el año 1914 iba a ser una gran celebración para los esperantistas. El Comité Organizador había realizado grandes esfuerzos para asegurar el éxito de este encuentro con el objetivo de que su celebración fuera un eficaz medio de propaganda del esperanto para la sociedad francesa. El Congreso debía comenzar el 2 de agosto; algunos días antes ya habían confirmado su asistencia 3.700 personas, de entre ellas 1.200 franceses y 2.500 extranjeros. Desgraciadamente también algunas semanas antes un trágico suceso había golpeado a toda Europa: En Sarajevo había sido asesinado el Archiduque Francisco Fernando, heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro. La mayoría de los estados europeos se preparaban para la guerra.

Un día antes del comienzo del Congreso, el gobierno francés decretó la movilización general de su ejército. La mayoría de los congresistas franceses no iban a poder tomar parte en el Congreso. Igualmente los esperantistas rusos y alemanes que ya habían iniciado unos días antes el viaje tuvieron que detenerse antes de llegar a la frontera entre Francia y Alemania. El propio Dr. Lázaro ZAMENHOF, autor del idioma internacional, tuvo que detenerse en Alemania y envió un telegrama al Comité Organizador para informar de que no podía continuar el viaje. Congresistas provenientes de otros estados como el Reino Unido o España pudieron entrar en Francia sin problema alguno, puesto que estas fronteras no eran peligrosas para Francia.

Dos andaluces, los sevillanos Trinidad SORIANO y Carlos MARTÍNEZ, se habían inscrito en el Congreso. Trinidad SORIANO era arquitecto y diputado provincial en Sevilla. Había aprendido esperanto en el año 1909 e inmediatamente había contribuido a la formación de un grupo esperantista en Sevilla. Carlos MARTÍNEZ era ferroviario, aprendió esperanto en 1911 y desde el primer momento colaboró con Trinidad SORIANO para difundir el idioma internacional en Sevilla.

Trinidad SORIANO era capaz de entender y escribir varios idiomas, aparte del español y el esperanto. Pero sólo podía entenderlos y escribirlos, ya que por un problema de coordinación entre su cerebro y su capacidad para hablar no era capaz de expresarse oralmente en otro idioma que no fuera el español. Sin embargo dominaba perfectamente el esperanto si se trataba de entenderlo o escribirlo. Poseía una gran fortuna, así que se pudo dedicar casi en exclusiva a la difusión del idioma internacional. De este modo decidió asistir al 10º Congreso Universal de Esperanto que se iba a celebrar en París y al mismo tiempo había invitado a su buen amigo Carlos MARTÍNEZ.

Los graves acontecimientos que estaban sucediendo a comienzos del mes de agosto sorprendieron a los dos esperantistas sevillanos ya en París, junto con otros cientos de esperantistas venidos de los cinco continentes. Durante la noche del 1 de agosto la situación se agravó. El 2 de agosto por la mañana, el gobierno francés aconsejó a los extranjeros que estuvieran en París que abandonaran Francia antes de que terminara el día, porque si no, ya no se podría asegurar su evacuación. Pero a pesar del aviso abandonar la ciudad era casi imposible, casi todos los automóviles y demás medios de transporte habían sido puestos a disposición del gobierno por efectos de la movilización general.

Los organizadores del Congreso dudaron si continuar con los actos programados o clausurarlo definitivamente. La no-asistencia de muchos esperantistas extranjeros, la movilización militar de otros muchos franceses que iban a participar en el encuentro, las dificultades técnicas que imposibilitaban la celebración de algunos de los actos programados así como la falta de medios de transporte, hicieron decidir al Comité Organizador clausurar anticipadamente el 10º Congreso Universal de Esperanto.

¿Y qué ocurrió con Trinidad SORIANO y Carlos MARTÍNEZ? Trinidad hizo todo lo posible para que Carlos MARTÍNEZ regresara pronto a España. Poseía más medios económicos, era mayor que Carlos y además éste era su invitado, así que se sentía obligado a que Carlos MARTÍNEZ volviera a España lo antes posible. Y así fue, Carlos regresó primero a Sevilla. Quince días más tarde Trinidad SORIANO también pudo volver a su ciudad. Terminaban así las aventuras de estos dos andaluces en París en el año 1914.

¿Y qué ocurrió después? Bien, la Historia nos enseña que las naciones europeas lucharon durante cuatro años, miles de esperantistas murieron en los campos de batalla, el movimiento esperantista sufrió un estancamiento y las ideas pacifistas de toda una generación definitivamente murieron.

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